lunes, 22 de agosto de 2016

Desde la imagen - Aristegui y su lucha contra Peña Nieto.

Hola amigos, el día de hoy quisiera compartirles mi análisis sobre el reportaje e investigación que Carmen Aristegui realizó sobre el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, así como la manera en la que la ciudadanía ha respondido a éste a través de las redes sociales desde el punto de vista de la imagen pública.

Antes de comenzar, es importante recordarles que Carmen Aristegui fue la encargada de dar a conocer el caso del Presidente y “La Casa Blanca”, cuyo tema fue tratado con cierta incongruencia por parte del ejecutivo y terminó, como se dice vulgarmente, “Echando la bolita” a su esposa “La Gaviota”. Asunto que obviamente molestó en demasía a la ciudadanía y se podría decir, que también fue el punto de quiebre donde comenzó la caída de reputación y confianza que ha llevado al actual presidente a ser el gobernante con menor número de aprobación en la historia de nuestro país.

Como dice el Señor Víctor Gordoa en su libro “El Poder de la Imagen Pública” (No me vayan a acusar a mi también) “Imagen es percepción, lo que con toda sencillez podría interpretarse como el recuerdo que nos queda después de haber tenido una experiencia de cualquier clase y que evocaremos cada vez que nos refiramos a lo que lo causó”.


Por lo tanto, ¿Qué buscaba la señora Aristegui al invadirnos desde temprano con su “nuevo descubrimiento” sobre las “fechorías” del presidente?

Honestamente, considero que vendió humo, levantó las expectativas de los ciudadanos (quienes seguramente esperaban escándalo parecido al de la casa blanca) y es por eso, que si bien la investigación que realizó es válida y comprueba un nuevo tropezón del mandatario, el hecho de generar tal expectativa hizo que a muchas personas les pareciera algo inverosímil o un mero acto de desesperación por atacar al presidente y ganar reconocimiento o robar cámara.

¿Quién ganó más con esta nota o quien queda mejor parado?

Desafortunadamente para la periodista muchas personas vieron como “broma” su investigación y su reputación ha podido verse afectada de alguna manera. Si bien la sociedad mexicana está molesta con este tipo de actos por parte del Presidente, he notado que en las redes sociales, muchos mexicanos no se han inmutado al respecto ya que para muchos es algo “que todos hemos hecho alguna vez” (Ya mejor ni hablamos de corrupción…)

Al terminar la noticia por parte de Aristegui, Presidencia envió un comunicado aclarando que todo había sido un “error de estilo” y que nunca había existido falta alguna por parte del Presidente. Un error más, seguramente el equipo del ejecutivo estuvo en jaque todo el día y cuando vio que la noticia no era “tan grave” como lo esperaba decidió responder con lo primero que se le vino a la mente al equipo de comunicación y con esto dio rienda suelta a la creatividad de la población.

En resumen, ¿qué podemos aprender de esto?
1.       Que levantar las expectativas de tu público y no satisfacerlas puede ser contradictorio
2.      El presidente realmente leyó más libros de los que se acordó en la FIL de 2012, su problema radica en no acordarse de los títulos ni autores.
3.       Tristemente como sociedad consideramos que esto es una falta menor ya que nos parece “normal”


Por mi parte es todo y espero hayas disfrutado de este breve análisis sobre este caso. Si tienes algún comentario o meme compártelo con nosotros. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario